
Clínica Sara Moncada, posee 60 años de trayectoria en el área de maternidad, los que son fundamentales al momento de brindar una atención integral en todos los aspectos que se relacionan con los cuidados y atenciones propios del parto, las primeras horas del recién nacido y los cuidados de la madre después del alumbramiento.
Cuenta con tecnología de punta necesaria y un capacitado equipo de profesionales de basta experiencia disponibles las 24 horas del día.
Un aspecto que diferencia la atención de Clínica Sara Moncada es que, durante este instante tan importante para la mujer, el cuidado y atención de la madre y su hijo están en primer lugar, ofreciendo un trato familiar y personalizado, poniendo énfasis en los grandes detalles y también los pequeños, como el traslado de cada recién nacido cuando la madre los requiera, el uso de cunas tradicionales, cálidamente alhajadas y habitaciones que cuentan con todos los elementos necesarios para la confortabilidad de las pacientes.
Para hacer de ésta una experiencia maravillosa, se ofrece una preparación previa al parto con charlas educativas para las futuras madres y familiares; en ellas se entregan datos de importancia para enfrentar ese día tan especial, las primeras horas del recién nacido y sus primeros cuidados. A su vez, se enseñan una serie de ejercicios de pre y post parto preparados por una kinesióloga y una matrona.
La vivencia del embarazo es una experiencia única y diferente para cada mujer y para cada embarazo. Pasa por tres etapas características: inseguridad, seguridad y tranquilidad. Cada una de estas etapas corresponden al primero, segundo y tercer trimestre del embarazo.
Corresponde a las 12 primeras semanas de gestación. La mujer tiene dudas sobre su embarazo y a pesar del diagnóstico médico, a veces éstas se mantienen. Cambia el tamaño de los pechos y el abdomen, experimentas cierta ansiedad por el embarazo, cansancio, aumento del sueño y aveces náuseas y vómitos (no siempre presentes). Las dudas sobre el embarazo van desapareciendo.
Corresponde desde la 13ª a la 27ª semana de gestación. Es una etapa de estabilidad. Aumenta el abdomen, el temor al aborto pasa y las molestias disminuyen. La madre se alimenta y cuida pensando en el bienestar del bebé. Pueden aparecer temores sobre si el hijo nacerá sano o no, pero los movimientos fetales dan una certeza de la vitalidad de éste, lo que permite involucrar a su pareja en esta experiencia, comunicándose con el hijo y acariciándole.
Corresponde desde la 28ª a la 40ª semana de gestación. Se refuerza la autoestima femenina por ser capaz de tener un hijo. Los cambios corporales y movimientos fetales pueden provocar malestares, insomnio o sueños desagradables, por lo que sería bueno conversar con su pareja o figura de apoyo y evitar lecturas o películas de contenidos desagradables. Aparecen estados de ansiedad por el momento del parto (el tipo de parto, el día y hora, si va a doler, etc.). Conversar con su pareja y el médico para organizar el parto, le permitirá enfrentarlo con serenidad y confianza. Por lo anterior, éste es un pesado y largo período que se desea llegue pronto a su término.
Av. Pedro de Valdivia 2219 - Providencia - Santiago / Todos los derechos reservados
Esta obra es publicada bajo una licencia Creative Commons.